Y volvió a hacerse de noche,
y la gente no dejo de trabajar,
ni el tiempo de andar, los días pasar.
El mundo de girar, la gente de creer.
Y la tierra no se abrió.
El mundo no llegó a su fin.
Y yo no desfallecí, ni me perdí,
ni siquiera deje de cepillarme los dientes,
o de leer el diario, o de sacar al perro,
o limpiar mi terraza, o bailar sola.
Y yo creía que sí.
Que si vos no estabas más, sí.